Es “viernes santo” un 20 de abril de 1962 y estamos en una capilla de la Universidad de Boston en Estados Unidos. Veinte estudiantes han sido elegidos para participar de un experimento que espera comprobar las capacidades místicas de los hongos alucinógenos.

psilocibinwp
Setas mágicas en su estado natural / imagen: thehawkseye.com

Solo diez estudiantes de forma aleatoria reciben cápsulas con psilocibina (el componente psicoactivo de las setas mágicas) y el resto toma placebos. Los investigadores a cargo del experimento son por una parte el joven médico de la Universidad de Harvard, Walter Pahnke y por otro lado el legendario Timothy Leary, quien fuese convocado por su gran experiencia con el uso de psicodélicos y por ser un hombre de ciencia.

Comienza el experimento

Los estudiantes son separados en cinco grupos de a cuatro personas con un asistente por grupo y se les pide que se dejen llevar por los efectos de la sustancia y no pongan resistencia, a pesar de lo extraño o temible que parezcan. Además cada asistente que estaba a cargo de liderar cada grupo, también había recibido una cápsula con psilocibina, a pesar que el Dr Pahnke, el director del experimento no estuviese de acuerdo, fue Leary quien insistió en la necesidad de empatía que tendrían los evaluadores al estar en el mismo estado que los paciente. Y para potenciar la sugestión en los “conejillos de indias”, los placebos contenían ácido de nicotina, así que mientras la mitad de los estudiantes casi inmediatamente sentía un ardor interior, la otra mitad no  sentía nada. Los efectos de los hongos comienzan con algunos de los estudiantes fijando su atención en las luces de los candelabros y las desbordantes luces que producía, empezando de esta manera las alucinaciones. Después de 45 minutos ya estaba claro quienes habían tomado la pastilla mágica y quienes el placebo con ácido de nicotina.

Marsh-chapel-windowp
Este fue uno de los vitrales alucinados / imagen: Wikipedia

La psicodelia fue acompañada de los vitrales, cuyas imágenes cobraban vida.  Las incontrolables risas y llantos con la música y las palabras del sermón que se oía por los parlantes se mezclaba en la colorida experiencia. Era imposible permanecer ordenadamente en los grupos para los estudiantes cuyos sentidos conocían nuevos estados. Después que finalizó el experimento se utilizó cuestionarios para medir el nivel de la experiencia, lo que determinó que todos los sujetos que probaron la psilocibina tuvieron una percepción alterada de la realidad, pero tan solo uno afirmó haber tenido una experiencia mística.

Se realizó un seguimiento a los participantes después de seis meses, y estos no presentaron problemas y luego veintisiete años después se les volvió a controlar, y nuevamente afirmaron no poseer ningún tipo de trastorno e incluso describieron como positiva la experiencia en sus vidas.

psibookwp
MAPS es un centro de investigación de tratamientos con psicodélicos, el autor de este libro es el presidente de la organización. / imagen: psypressuk.com

Este es uno de los primeros experimentos que intentaba estudiar las capacidades de sustancias enteógenas sobre la mente humana desde un punto de vista científico y junto a las terapias de LSD de los 60, se abrió la discusión, basada en la experiencia, sobre el uso de psicodélicos como una herramienta para tratamientos medicinales, especialmente psiquiátricos. Aunque los tratamientos con plantas maestras es algo más que habitual en algunas comunidades en Latinoamérica que aún conservan estas prácticas milenarias que tienen la capacidad de conectar a las personas con dimensiones espirituales, aunque para estas “sesiones” se requiere la asistencia de un Chamán especializado que guíe la experiencia.

Que opinas?